El desconocimiento de las pieles negras dificulta el diagnóstico en las consultas de Dermatología

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El incremento progresivo de la inmigración obliga a conocer más los aspectos de las pieles negras. El color de la piel influye significativamente en la morfología de las lesiones dermatológicas y la piel negra presenta unas características estructurales y funcionales diferentes a otros tipos de piel. Actualmente, existe un desconocimiento de los especialistas sobre los aspectos de la piel negra que dificultan su diagnóstico

Madrid, 28 de enero 2009 (medicosypacientes.com)

Durante los últimos años, los movimientos migratorios han contribuido a que más del 10 por ciento de nuestra población sea inmigrante y, en una proporción muy significativa, tenga orígenes étnicos no caucásicos, sobre todo de procedencia latinoamericana y africana. El color de la piel influye significativamente en la morfología de las lesiones dermatológicas y la piel negra presenta unas características estructurales y funcionales diferentes a otros tipos de piel.

“Cada vez son más frecuentes los pacientes de raza negra en las consultas de dermatología. Esto supone un auténtico reto para el dermatólogo ya que la piel negra debido a su color oscuro dificulta en muchos casos el diagnóstico de patologías como el melanoma”, señala el Dr. Ramón Naranjo Sintes, jefe del Servicio de Dermatología del Hospital Universitario San Cecilio de Granada.

Por otro lado, en función del lugar de procedencia estos pacientes pueden presentar patologías como tuberculosis cutáneas, lepra, o úlcera de Buluri, que en muchos casos son desconocidas por los propios médicos.

Hasta ahora, para los especialistas en Dermatología suponía un reto documentarse sobre las diferentes patologías cutáneas asociadas a la piel negra y, por tanto, existía una gran dificultad a la hora de establecer un diagnóstico clínico. Partiendo de esta realidad, un grupo de dermatólogos españoles y africanos, en colaboración con Grupo Ferrer, ha publicado el primer libro “Dermatología en pacientes con piel negra”.

El incremento progresivo de la inmigración obliga a conocer más los aspectos de las pieles negras”, matiza la doctora Gemma Sais Puigdemont de la Unidad de Dermatología del Consorci Sanitari del Maresme (Hospital Mataró) y una de las coordinadoras del libro.

“Este tipo de manuales suponen una herramienta muy útil para conocer mejor a la piel negra. Por ejemplo, la piel negra produce una mayor suduración, tiene más capacidad sebácea, o supercicatrización, respecto a este último aspecto es importante conocer donde se posicionan las cicatrices”, señala el doctor Alfonso Villalonga, presidente de African Medical & Research Foundation (AMREF).

Difícil diagnóstico

Las pieles negras no presentan patologías distintas a las blancas. El principal problema que presentan es el diagnóstico para aquellos médicos que no están acostumbrados a tratarlas. El diagnóstico dermatológico es inminentemente visual y se basa en el reconocimiento de una serie de lesiones elementales asociadas a datos morfológicos como tamaño, color, distribución, localización, etc.

“Las peculiares características de la piel negra determinan una modificación en la semiológica de las lesiones cutáneas; por ejemplo, el color rojo del eritema o el de las lesiones purpúricas será difícil de interpretar y las diferencias en el grosor de la epidermis pueden hacer que las lesiones presenten un aspecto más hiperqueratósico. Además, las lesiones adquieren diferentes patrones, como el anular o folicular, que son menos frecuentes en la piel blanca, lo que dificulta el diagnóstico clínico para aquellos médicos que no están familiarizados”, explica el doctor Ramón Naranjo, coordinador de la obra.

Por otro lado, el doctor Naranjo señaló que el médico debe tener presente que en los pacientes de piel negra se modifica y amplía el espectro de enfermedades dermatológicas. Así, existen tipos especiales de alopecia, formas más severas de acné, trastornos frecuentes en la cicatrización de las heridas y alteraciones de la pigmentación que precisan de un diagnóstico y tratamiento adecuado. “Otras enfermedades cutáneas como el melanoma, aunque menos frecuentes que en los pacientes de piel blanca, presentan generalmente un peor pronóstico, por lo que es fundamental realizar un diagnóstico y tratamiento precoz”, destacó.

Medicina e integración social

El doctor Thierno Dieng, especialista del Servicio de Dermatología del Centre Hospitalier Universitaire Aristide le Dantec, de Dakar (Senegal) y también coordinador del libro, afirmó que la Dermatología sobre la piel negra tiene una demanda muy importante y nueva en países de acogida como España y que, por tanto, la Medicina se ha convertido en un importante factor de integración. “La toma en consideración de esta materia haría posible que los inmigrantes estuvieran en mejores condiciones de contribuir al auge social y económico del país de acogida, lo que facilitaría su integración. Por ello debemos impulsar las formaciones continuas de los médicos como, por ejemplo estancias de estudiantes españoles en hospitales africanos ”, apuntó Thierno Dieng.

Asimismo, la pobreza, el desconocimiento del idioma, la falta de información y formación, hacen que los pacientes de pieles negras acudan tarde a la consulta. Un estudio revela que el primer contacto del inmigrante con la sanidad española es en el servicio de urgencias. Asimismo, hay que añadir que muchos de estos pacientes, siguiendo las tradiciones de su país recurren a remedios de curanderos por lo que cuando llegan a los servicios de atención sanitaria tiene un pronóstico grave. “Tratar estas pieles en los países de acogidas pueden servir de elemento integrador”, explica el doctor Thierno Dieng.

Rosa María Iturzaeta, consejera técnica del Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia, dependiente de la Dirección General de Integración de los Inmigrantes (Secretaría de Estado de Inmigración y Emigración) subrayó que la integración social de la población inmigrante pasa por una correcta atención sanitaria. “Es necesario que las instituciones sociosanitarias, tanto públicas como privadas, y las administraciones trabajen conjuntamente para ofrecer a estos ciudadanos una atención de calidad, para lo que es necesario apoyar investigaciones y estudios”, concluyó.

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