La sociedad no puede recibir los mismos beneficios de la profesión médica sin los Colegios de Médicos

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El objetivo de esta mesa tan oportuna que, sobre colegiación obligatoria, se celebró en el marco del II Congreso de la Profesión Médica, se centró en analizar los fundamentos que justifican la colegiación, así como plantear las críticas a las que se deben hacer frente de manera argumentada. Se trata, como se apuntó en el transcurso de la misma, de una reflexión sobre la propia institución, sobre si la OMC y los colegios profesionales son necesarios tanto para la profesión médica como para la sociedad española y si ésta podría recibir los mismos beneficios de sus médicos sin una autorregulación de la profesión bajo la responsabilidad de las entidades colegiales

Madrid, 19 de abril 2010 (medicosypacientes.com)

Descripción de la imagen

De izda. a dcha., los doctores Garrote, Rodríguez
Menéndez, Altisent, Rodríguez Padial, Vergeles, Trillo y
Rodríguez Sendín.

A partir de una reflexión inicial elaborada por el presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), el doctor Juan José Rodríguez Sendín, se dedicó la última de las 16 mesas del II Congreso de la Profesión Médica, a la colegiación obligatoria, incluida dentro del módulo corporativo e institucional (Profesionalismo y Seguridad), conducido por el doctor Juan Manuel Garrote, presidente del Colegio de Médicos de Segovia. Además del doctor Garrote, participaron en dicha mesa los doctores Luis Rodríguez Padial, presidente del Colegio de Médicos de Toledo (moderador); Rogelio Altisent, ex presidente de la Comisión Central de Deontología Médica de la OMC (relator); y José Mª Vergeles, director general de Planificación, Formación y Calidad de la Consejería de Sanidad de Extremadura (discursor). La doctora Carmen Rodríguez Menéndez, presidenta del Colegio de Médicos de Asturias y el doctor Pedro Trillo, presidente del Colegio de Médicos de Orense se encargaron de dinamizar la mesa con cuestiones de gran interés para los asistentes como así lo expresaron éstos a través de sus repetidas ovaciones.

En la argumentación preliminar a esta mesa, el doctor Juan José Rodríguez Sendín se detuvo a analizar algunas de las ventajas e inconvenientes de la colegiación obligatoria. Entre las primeras destacó la autoexigencia a la que el médico se compromete en el ejercicio profesional, más allá de lo que demanda el ordenamiento legal, lo que supone, a su juicio, un beneficio social incuestionable. Por otra parte, y bajo su punto de vista, "desde la perspectiva de la autoridad sanitaria es de enorme trascendencia la interlocución que representa la corporación médica en el ámbito estatal y autonómico, en los diferentes ámbitos donde la fragmentación supondría un riesgo para la sociedad: regulación del ejercicio de la profesión y de su desarrollo, transmisión de mensajes sanitarios, etc.". En cambio, y considerado como un inconveniente, "se critica, con respecto a la colegiación obligatoria, que los Colegios se convierten en un espacio de privilegios para los profesionales".

En este marco, la OMC se configura como “un espacio ético y democrático de libertades profesionales y directivas de los médicos dedicado especialmente a la regulación del ejercicio profesional. Un instrumento social que se estructura para crear inteligencia ética y profesional al mejor servicio del paciente y de la comunidad, desde la autonomía y la independencia".

La imagen de los Colegios
ante la sociedad y ante los médicos

El presidente del Colegio de Médicos de Toledo, el doctor Luis Rodríguez Padial, que actuó de moderador, se refirió a la incertumbre que planea en estos momentos sobre las entidades colegiales médicas, sospechando que ésta podría proceder "de que ni la propia sociedad ni, incluso, muchos médicos se hayan dado cuenta en gran medida de la labor que realizan los Colegios de Médicos".

De ahí el interés, como esgrimió el doctor Rogelio Altisent, en analizar "por qué hay médicos que tienen una imagen precaria de los Colegios, y por qué hay profesionales que consideran la deontología como una reliquia del pasado y/o perciben la colegiación obligatoria como un tema obsoleto".

Sin duda, tal como subrayó, "es necesario una mayor inversión en capital intelectual para convencer a los colegiados que se juega mucho en el modo de ejercer y disfrutar de una profesión que debe entenderse como un servicio a los demás, lo cual es plenamente un acto de libertad".

Para el ex presidente de la Comisión Central Deontológica de la OMC es evidente que los Colegios de Médicos "deben hacer las cosas mejor en algunos aspectos, al igual que tiene que entenderse y asimilarse, entre otros aspectos, que la deontología médica, lejos de ser un privilegio para los médicos es un bien social. De ahí que en el momento en el que la colegiación deje de ser obligatoria, en opinión del doctor Altisent, cambia sustancialmente la naturaleza de los Colegios. "Los Colegios dejarían de tener como fin el bien social para pasar a tener como prioridad el bien de los profesionales", según sus palabras.

Colegiación necesaria versus obligatoria

Desde el punto de vista del representante de la Administración sanitaria extremeña, autonomía en la que la colegiación es voluntaria desde 2002, el doctor José María Vergeles, lo importante no es ahora que siga apareciendo colegiación obligatoria, de ahí que "en el siguiente Congreso de la Profesión debería aparecer 'Colegiación en Medicina, una necesidad social'", tal como sugirió.

Las principales ideas expuestas durante su intervención se resumen en que la colegiación necesaria es más compatible con el concepto de autorregulación de la profesión médica; que se debe trabajar desde todas las partes por aumentar el atractivo de la colegiación del médico, "mediante la definición de una colegiación basada en la única función de defensa profesional, sin mezclar otros intereses en este momento". A su juicio, se necesitan "Colegios potentes más que empresas de servicios al médico"; el registro y certificación deben ser obligatorios como prestación de los Colegios al ser entidades de derecho público; hay que aprovechar la oportunidad de refinir el concepto de colegiación como defensa del profesionalismo médico y como un compromiso de calidad ética y de contrato social.

La presidenta del Colegio de Médicos de Asturias, la doctora Mª Carmen Rodríguez Menéndez, hizo una breve reflexión junto a una cuestión dirigida al presidente de la OMC. Como señaló, actualmente, "determinadas autonomías de talante intervencionista intentan anular los Colegios profesionales, anteponiendo una falsa libertad al interés general de la sociedad. Con la Ley Ómnibus, el Gobierno español tomará próximamente una decisión sobre la colegiación obligatoria. Si tomara la decisión de la colegiación voluntaria podría suponer, en ese supuesto escenario, la anulación de los Colegios profesionales no cuestionados en la Europa de los 15". De ahí derivó su pregunta de si se vislumbra una luz verde de esperanza con la Ley Ómnibus, sobre la que el Gobierno decidirá sobre los Colegios profesionales. Al respecto, el presidente de la OMC, el doctor Rodríguez Sendín se mostró optimista, sobre todo tras las manifestaciones de la ministra de Sanidad al respecto en este II Congreso de la Profesión Médica (ver Medicos y Pacientes en esta edición)."Estoy convencido de que hay luces verdes que nos van a permitir ser positivos", como en síntesis respondió Rodriguez Sendín.

Por su parte, el presidente del Colegio de Médicos de Orense, el doctor Pedro Trillo, se mostró convencido que "en los Colegios, realmente hay futuro para los profesionales de la Medicina, a través de la colegiación médica obligatoria". Ahora bien, algo que le preocupa, tal como transmitió, es encontrar la fórmula de cómo convencer a los residentes y a los estudiantes de Medicina del valor y utilidad de estas corporaciones". La sugerencia, por parte del doctor Altisent, en este sentido, pasa por emplear distintos mecanismos para acercar la deontología médica a aquellos jóvenes que desde el principio han optado por formarse para ser médicos".

Cuestiones clave
sobre colegiación obligatoria

La última palabra sobre el debate de la colegiación obligatoria surgido en esta mesa la pusieron de manifiesto los asistentes a este acto al dárseles la oportunidad de responder, a través de un sistema de votaciones interactivo, a siete cuestiones clave que se formularon sobre la colegiación obligatoria. De los resultados simultáneos al sondeo se desprende que la colegiación obligatoria de los médicos va en beneficio tanto de los profesionales como de la sociedad, según votó la mayoría, al tiempo que también la mayoría considera que la no colegiación puede ser un medio de evadir el control de los Colegios para los profesionales más problemáticos.

A la pregunta formulada sobre cuál es el objetivo de la Administración al plantear la colegiación voluntaria tras la aprobación de la Ley Ómnibus, una gran mayoría cree que radica en “disminuir el poder de organizaciones sociales que puedan contrarrestar su influencia en la sociedad”. Con respecto al interés que se desprende tanto por parte de la sociedad como por parte de los médicos a la hora de pensar en las consecuencias ligadas a la desaparición de la colegiación obligatoria, con respecto a la sociedad, las opiniones vertidas giran en torno a que la Administración ha transmitido la idea de que los Colegios son estructuras para defender los intereses de los médicos exclusivamente, y a que los Colegios no han sabido transmitir la importancia de esas funciones a la sociedad, respuesta que la gran mayoría también aplica para el caso de los profesionales.

Por otra parte, se desprende un acuerdo casi unánime entre los encuestados en que la colegiación obligatoria significa una protección para la sociedad más que un privilegio para los médicos. Finalmente, hay opiniones divergentes a la hora de responder sobre si los Colegios de Médicos están ejerciendo adecuadamente su responsabilidad en la vigilancia deontológica. Aunque predominan los que piensan que ejercen convenientemente su actividad, también hay quienes opinan que esta función se ejerce plenamente, mientras otros creen que su responsabilidad es manifiestamente mejorable.